,
2–3 minutos

to read

Entre el trabajo y el mar: mi experiencia Erasmus en Malta

Mi experiencia Erasmus fue en Malta, una isla conocida —según me comentaban antes de irme— por la fiesta, sus aguas cristalinas, calas y acantilados que se encuentran prácticamente en cualquier punto del país. He estado allí tres meses aprendiendo, viajando y disfrutando de la experiencia.

Mis prácticas las realicé en un catering que se dedicaba a la preparación de pedidos de comida, servicios de buffet y suministro de alimentos a una cafetería. Estaba ubicado en una zona de la isla llamada Qormi, donde me encargaba de diversas tareas como el control de alérgenos en los alimentos, la creación de formaciones para nuevos trabajadores, el análisis y seguimiento de los procedimientos del sistema APPCC, entre otras funciones.

La convivencia con la empresa fue buena, aunque podría haber sido mejor. Fue una relación más bien profesional: la tutora nos asignaba tareas y nosotros las realizábamos. Aun así, considero que faltó un poco más de iniciativa por ambas partes, algo que recomendaría a futuros estudiantes en prácticas Erasmus.

Vivir en Malta es una experiencia curiosa. Encontrar piso puede convertirse en una auténtica odisea, ya que la ubicación de la vivienda respecto al transporte público es clave para el día a día. Las casas suelen estar en buen estado y los precios varían bastante según la temporada, siendo el verano el periodo más caro.

El transporte en la isla es algo complicado. Por un lado están los autobuses, que funcionan con rutas y paradas establecidas, y cuentan con la aplicación Tallinja, donde se puede consultar la ubicación y los tiempos estimados. Sin embargo, debido al tráfico y a la congestión, rara vez son totalmente puntuales. Recomiendo solicitar la tarjeta de transporte antes de llegar, ya que su entrega puede tardar unos 15 días.

Por otro lado, está el uso de Bolt, un servicio similar a Uber, pero más extendido en la isla. Suele haber buena disponibilidad de conductores y precios relativamente asequibles, con trayectos de unos 13 o 14 euros para desplazarse a zonas centrales.

La comida suele ser bastante buena, con una fuerte influencia italiana, por lo que predominan la pasta y la pizza. En general, la calidad es alta y la oferta gastronómica es variada.

El clima es muy similar al de Madrid, aunque con ligeras variaciones. En cuanto a las playas, la mayoría son de piedra, aunque también existen algunas de arena como Golden Bay o Mellieħa Bay, con aguas claras y muy atractivas. También destacan los lugares turísticos como La Valeta, Gozo, Comino y el Blue Lagoon.

Esta experiencia me ha enseñado a adaptarme, a trabajar en un entorno multicultural y a vivir con mayor independencia. Me llevo nuevas amistades, recuerdos muy positivos y la sensación de haber aprovechado al máximo esta oportunidad.

Deja un comentario

Tu experiencia Erasmus+ empieza aquí

dirección

IES CIUDAD ESCOLAR

Ctra. de Colmenar Viejo, Km. 12,800, 28049 Madrid

horario

Oficina Erasmus+

Jueves

10:00h – 14:00h

siguenos